lunes, 29 de febrero de 2016

Días en que sentís que la vida misma te transforma en el doble tilde azul.

domingo, 28 de febrero de 2016

Muchas veces, quiero creer y no me lo permito. Quiero que me envuelva todo lo desconosco y aflojarle la correa al escepticismo.
Tener un lugar en ese algo en el que muchos se refugian. Ellos hablan de su dios, pero yo busco el sosten en otras cosas, lo palpable del ser, su energía, lo real de la compania. Por más que no me apoye en la religión, lo espiritual si me hace algo de eco.
A veces realmente quisiera creer y cambiar de lugar, de ahí todo parece más fácil. Lo bueno, lo malo, las culpas y los aciertos en parte tendrían su excusa. O algo así.
Pero prefiero ser dueño de eso, porque lo fui y lo voy a ser siempre. Porque nada ni nadie es más responsable de mis actos que yo.

miércoles, 24 de febrero de 2016

El domingo estaba cortando el pasto de la vereda con unos 35º masomenos.
La cosa es que los vecinos de en frente estaban meta asado y parece que me vieron sufriendo porque me cruzaron un glorioso chori por el alambrado.
Agradecido, pero para mi asombro ahí descubrí una nueva forma de detectar el nivel de conchetaje/gentebien/fifí de algunos especimenes.
Porque si te dan un chori en una figaza ya sería atípico.. pero si te dan un CHORIPAN con PAN LACTAL INTEGRAL, eso ya es un desprecio a la vida, un insulto a la existencia señores, gracias por el embutido pero que clase de brujería es esa, por diorrrr!
pd. de los mismos creadores de la milanga completa con gaseosa light y el té verde con medialunas de grasa.

martes, 23 de febrero de 2016

Cierro los ojos, me veo en el mar.
Soy el agua, soy toda la sal.
Abro los ojos y no puedo ver,
ya no hay lúz, la que había se fue.
Llamo tu nombre y conjuro a los vientos que acudan a mi,
alcen mi cuerpo y me lleven a donde estás vos.

No tengo fuerza ni paz interior,
si hay amor que nos venga a salvar.
Y entonces..
Llamo tu nombre y conjuro a los vientos que acudan a mi,
alcen mi cuerpo y me lleven a donde estás vos.

Pez.
La verdad es que no me siento a la altura de ese futuro que imagino, las ganas son inmensas, pero en el fondo creo que estoy muy por debajo de todo lo puedo. No me decido con claridad y esas dudas que nacen me tienen agarrado de los pies. Me replanteo eso casi todos los días y sigo sin diluirlo. Soy mi propio ancla.

No tengo el piso para proyectarme y eso me está limitando mucho, lo tengo más que claro. ¿Pero dónde está el empujón que necesito? Es como si no me valiese por si solo, me falta ese brazo rodeando el hombro. El abrazo de alguien que me lleve con su seguridad a cruzar esto y no tenga miedo (como yo) de lo nuevo, lo malo o bueno que se pueda crear. La incertidumbre de lo que se esconde cuando pasan los días, el tiempo.
El tiempo me inhibe.

Días como hoy me desbordo de bronca, estoy lejos del discurso que quiero llevar. Pienso A, Digo B, y hago C.
Donde C, es poco y nada.

martes, 16 de febrero de 2016

A veces, ante la duda, me guardo lo que pienso/siento para no quedar como un boludo ante el otro. Después me doy cuenta que sin decirlas quedo de la misma forma, pero conmigo. Que es peor.

domingo, 14 de febrero de 2016

Ya hace algunos años que esta fecha me es muy especial, se me resignificó. Dejó de ser un día más. Es esperar con ansias a que caiga la noche y poder compartir un momento único, mirarte detenidamente sin interrupción y saber que me vas a transmitir un sinfín de emociones.
Hoy vuelve The walking dead, es un gran día.

lunes, 8 de febrero de 2016

Ya no podía dormir y me quedé mirando al techo desde temprano, pensando en situaciones hipoteticas como para no perder la costumbre. Soñando despierto y volando bajito sin irme mucho del piso.
Y revoloteaba el tema de que a veces uno necesita una caricia verbal, sin ir más lejos pensaba en lo gratificante que es saber que para el otro de una u otra forma sos importante. Por ahí el tema es que con esas personas a veces es tan fuerte el vinculo que seguro el cariño o el aprecio queda explícito y llega al punto de que no haría falta adornarlo con palabras. La pucha che, eso es un garrón.
No hablo de egos ni de como alimentarlos, sino de saber como realmente te ven desde el otro lado y si te necesitan o quieren de una forma similar a la que vos sentís por ese otro. Compartir la idea del afecto.
La verdad es que no se como escribirlo, no encuentro la forma de contar bien lo que quiero. Es más un sentimiento que otra cosa. Pero si tengo que compararlo de una forma burda sería algo así como decir que a la persona "linda" muchas veces no le hace falta que le adornen con flores lo que muestran, en definitiva lo saben y ahí si entra un poquito en juego el clima de los egos. Aunque no sea en todos los casos, saben que queda en evidencia lo que el resto puede pensar de ellos solo guiandose de la apariencia. Sin ir a lo físico y si a lo afectivo, a lo que voy, es que desde la vereda del vinculo no siempre la empatía es visible y lo lindo es poder expresarlo, que esas personas que te nutren lo sepan.
De la nada y sin ningún pie poder decirle al otro lo necesario que es, que lo querés, lo que te produce, o lo que fuese que te pase por la cabeza. Nunca está de más, es un sentir hermoso, y más si es recíproco. Es que el saberlo llena, y no me cabe duda que levanta paredes donde muchos, por miedo o desconocimiento, no las harían. Me siento un jipi de mierda pero..
¿De qué sirve guardarse lo lindo solo para uno?
lo real y auténtico se comparte. Ahí está la mágia.

jueves, 4 de febrero de 2016

Casi 6 años después me encontré con un puñadito de Oblogos en un cajón perdido, esas que daban en la puerta de mi facultad y hacían un poquito más corto el viaje de vuelta. Refugio de lindos textos.
http://dosdeochenta.blogspot.com.ar/2010/05/la-angustia-de-ponerse-en-puntas-de.html