domingo, 31 de julio de 2016

Tengo una debilidad bastante importante cuando en alguna charla salen temas referidos al universo y sus cuestiones astronómicas, me es un contagio inevitable por toda esa bola de preguntas hermosas que desencadena. La puta madre, me vuelve loco imaginar que estemos tan ajenos a algunas respuestas, pensar en todo lo que estamos ignorando me hace volar la mente por demás.
Siempre me pareció egoista al extremo pensar que somos el eje o los únicos interpretes y protagonistas entre tanta inmensidad. No solo eso, sino el imaginar esos tiempos que originaron todo.
La idea de lo infinito del universo es algo que en lo obvio supuestamente ya lo tenemos sabido, pero lo aprendimos como algo re superficial. Nos habita la idea del espacio pero de ahí a meterse en profundidad en lo que comprende, que lejos que andamos che. Es un poco la soberbia de dar por sabido todo y no seguir escalando con más preguntas. Quedarse en lo cómodo del conocimiento, como quien dice.
Onda, si te ponés a pensarlo bien con este ejemplo boludo, somos un granito de arena en un desierto uachín, y a lo sumo conoceremos unos cuantos metros cúbicos de eso. Y ahí digo yo, como podeeeeés retrucarlo? a vos te digo piscuí, la pucha, en definitiva somos algo tan complejo como insignificante a la vez.
Hace algunos días vi una secuencia de imagenes que super simplifica cualquier idea con lo increiblemente mágico que es EL TODO. Me sale el jipi cósmico de adentro, pero la inmensidad que nos apaña es casi indescifrable. Ya con tomar un poquito de noción de lo que son las escalas se te da vuelta el balero solo. Origenes, distancias, tiempo, realidades, equilibrios, historia, energía, materia. Cuánto que hay atrás..
Ay ay ay.. cada tanto me suele agarrar el brote de existencialismo y hasta me olvido de todas las giladas que nos fruncen el ceño jaja

miércoles, 27 de julio de 2016

jueves, 21 de julio de 2016

Es como que en el fondo no terminamos nunca de aprender que vivimos siempre esa la ilusion de merecer (un poquito más). Al final de algunos gestos caemos en el criterio bobo de que nos quedamos cortos con las acciones, porque no vemos en el otro (ni nos vuelve) la sensación o el impacto que esperabamos. Que boludos somos por momentos, amamantando la decepción.
Si, es fija "no hay que esperar nada de nadie", eso lo RE sabemos che. Es una de las tantas frases reales que tenemos preparadas en el cassette para darle play, pero de ahí a ponerla a prueba... apa! a otra cosa mariposa, casi que me siento a años lúz.
No se, que se yo, es un garrón cuando pones mucha mucha energía en algo y después de tanto entusiasmo y dedicación no ves ni un minimo fruto.
A veces no alcanza, y puede que ya no dependa de uno.
Ahí está la sintesis de todo.
Que se yo, aguante Virgi que sabe bocha de la vida.

viernes, 15 de julio de 2016

Si pensás que no estás aprovechando tu juventúd ni tus días al máximo, pensá que es viernes y acá el pibe está a la penumbra del monitor comiendo unas empandas frías, mientras mirá por youtube como unos koreanos juegan al League of Legends.
Saludos desde el planeta pantriste.

sábado, 9 de julio de 2016

Quiero creer que los cambios chiquitos anteceden a los grandes, va.. pienso exactamente eso más allá de lo obvia que pueda parecer la frase. A cada respiro esas decisiones minúsculas nos van tirando una puntita de lo que puede ser otra, otra y otra.. Como una ola, que nace en lo ancho y al terminar cual embudo nos va acercando a lo que buscamos, a esa orilla. Algo ciclico que no termina nunca, para bien o para mal.
Y bueno uacho, esta semana fue la prueba de eso y de que en algún momento, pese a hacer fuerza, cedemos al rechazo.
Arranqué a laburar de lo que, desde que tengo uso de razón, siempre quise repeler. Tanto el discurso y la actitud se me fueron tapando con necesidades de cambio, de querer ocupar la cabeza en otras cosas.
y bueno.. Acá estamos, sumergidos en la clásica rutina grís que te hace dudar cada día más de lo que te imaginabas a futuro. De lo que querés.
Resulta que ahora el chabón está metido siete horas en una oficina a 2 cuadras del obelisco, rodeado de abogueitors, pasando datos de resoluciones y mirando el monitor con los ojos en compota. Donde algunos días es salir de ahí y volverme a casa en la aventura del Sarmiento, después de una travesía de 2 horitas de viaje. Y otro puñado de días es ir post-laburo directo a la facu, para después de cursar llegar a casa pasada la medianoche, con suerte. Literalmente casi que paso más tiempo en colectivos que en mi casa, pero es loco y triste mirarlo desde ese lado.
De un día para el otro me pelé, hice volar esos más de 60 cm de rastas y me empecé a vestir como señor "mejor".
PERO QUE NOS PASÓ TITÁN, EN QUE TE CONVERTISTE!?
Igual más allá de lo visible de la imagen, el cambio mayor me pasa internamente. No se che.. el momento (este momento) me pedía cambiar aires, por más que en el fondo la rutina sea poco querible, por ahí origina algo mejor con el paso de los días. Que se yo, duermo en esa idea por ahora, por más que no me cierre todo lo que lo envuelve y que pensarlo sea una desidia durante gran parte del día.
En una semana cambié mucho, me cambió mucho todo. No me hallo en ese lugar ni en lo que comprende mi futuro ahí. Asi que prefiero verme al corto plazo y esperar a que lleguen cosas más lindas que me saquen de este circulito diario tan descolorido.
Igual por más formal que vaya al laburo, caigo con la mochila de los Misfi' al hombro.
Vissssste, hay cosas que nunca se negocian, short the bocha.