sábado, 9 de julio de 2016

Quiero creer que los cambios chiquitos anteceden a los grandes, va.. pienso exactamente eso más allá de lo obvia que pueda parecer la frase. A cada respiro esas decisiones minúsculas nos van tirando una puntita de lo que puede ser otra, otra y otra.. Como una ola, que nace en lo ancho y al terminar cual embudo nos va acercando a lo que buscamos, a esa orilla. Algo ciclico que no termina nunca, para bien o para mal.
Y bueno uacho, esta semana fue la prueba de eso y de que en algún momento, pese a hacer fuerza, cedemos al rechazo.
Arranqué a laburar de lo que, desde que tengo uso de razón, siempre quise repeler. Tanto el discurso y la actitud se me fueron tapando con necesidades de cambio, de querer ocupar la cabeza en otras cosas.
y bueno.. Acá estamos, sumergidos en la clásica rutina grís que te hace dudar cada día más de lo que te imaginabas a futuro. De lo que querés.
Resulta que ahora el chabón está metido siete horas en una oficina a 2 cuadras del obelisco, rodeado de abogueitors, pasando datos de resoluciones y mirando el monitor con los ojos en compota. Donde algunos días es salir de ahí y volverme a casa en la aventura del Sarmiento, después de una travesía de 2 horitas de viaje. Y otro puñado de días es ir post-laburo directo a la facu, para después de cursar llegar a casa pasada la medianoche, con suerte. Literalmente casi que paso más tiempo en colectivos que en mi casa, pero es loco y triste mirarlo desde ese lado.
De un día para el otro me pelé, hice volar esos más de 60 cm de rastas y me empecé a vestir como señor "mejor".
PERO QUE NOS PASÓ TITÁN, EN QUE TE CONVERTISTE!?
Igual más allá de lo visible de la imagen, el cambio mayor me pasa internamente. No se che.. el momento (este momento) me pedía cambiar aires, por más que en el fondo la rutina sea poco querible, por ahí origina algo mejor con el paso de los días. Que se yo, duermo en esa idea por ahora, por más que no me cierre todo lo que lo envuelve y que pensarlo sea una desidia durante gran parte del día.
En una semana cambié mucho, me cambió mucho todo. No me hallo en ese lugar ni en lo que comprende mi futuro ahí. Asi que prefiero verme al corto plazo y esperar a que lleguen cosas más lindas que me saquen de este circulito diario tan descolorido.
Igual por más formal que vaya al laburo, caigo con la mochila de los Misfi' al hombro.
Vissssste, hay cosas que nunca se negocian, short the bocha.

1 comentario :

  1. Pensá que lo lindo sigue estando adentro de tu cabeza, más allá de que te cortes las rastas o te vistas like a sir :)
    Y lo que está por dentro, nadie jamás te lo va a poder cambiar.

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