viernes, 30 de diciembre de 2016

Puede ser una diagonal que arranca en la izquierda desde lo más alto y va cayendo dormida hacía el otro extremo. Un comienzo expectante que se fue guardando en lo llano de lo cotidiano.
Me surge al pensarlo, como cuando en aquellos años nos regalaban ese juguete nuevo que a primer momento no queríamos soltar ni un segundo. Te acordás de ese interés potenciado?. Igual al poco tiempo ya te resultaba monótono y esa descarga a tierra quedaba resguardada a un costadito del cuarto, o talvez en una repisa, juntando horas quietas y polvo.
Hoy quise pensar que por ahí ese arranque llegue a ser cíclico y que en unos días se repita el auge de este Enero, pero con margen para poder marcar la diagonal opuesta. Creciente.
Por ahí, quien me dice, aparezca otra vez lo oportuno que mutó con el paso de los meses.