Alguien alguna vez dijo que las cosas que no hacemos o dejamos de hacer por miedo, son casi siempre las que más valen la pena. Y cada día que pasa me fío un poquito más de eso.
Cuánto habremos perdido, no?
Ignorar los miedos, cerrar los ojos, apretar los dientes y caminar para adelante. Eso me propongo a hacer.