Hay algo que me resulta más trágico que saber que una obra arquitectonica histórica se prenda fuego, y es ver que a los dos días se junten cientos de millones de euros en donaciones para su restauración. Eso es más duro, a nivel humano me es trágico de verdad.
Al que se te muere de hambre en la vereda de enfrente le esquivas la mirada, o hasta siendo Estado sos capáz de endeudar al que menos tiene si lo requerís, pero en ambos casos si la señora iglesia necesita de tu 'bondad', ahí no lo dudás. Esa perspectiva de poder es la que tanto asco me da, el de la iglesia como institución dominadora, como si estuvieramos caminando en el siglo XVII.
En estas situaciones las prioridades se tapan con mantos y coronas, y la cruz pareciera pesar tanto como en aquellos días.
domingo, 21 de abril de 2019
martes, 9 de abril de 2019
domingo, 7 de abril de 2019
En una carta sin destinatario
que alguna vez tuvo un nombre
Podría decir que
voy guardarte
en la colección de dibujos
que tengo sin terminar,
como entre todos esos papeles
a los que quise abrazar en tiempo,
¡en trazos de color!
Con grises vestís
tapando lo ajeno,
y en esa distancia
lo abrupto en despedida
Aquellos días eran sobre vos
y ahí te dejo, guardada
en la memoria de esos soles,
es que hoy
sos una silueta
que ya no busco encontrar.
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