lunes, 23 de julio de 2018
domingo, 22 de julio de 2018
De fondo Iggy Pop me está cantando que es un pasajero, y asiento con la cabeza porque le da más tono a esa idea punzante de ser libre con todas las letras.
Ya me escribí sobre esto más de una vez, pero me es dificil dejarlo de lado y cada tanto me lo repito. Porque hay días que me cuesta saber a dónde mirar, hablándome de un
futuro y de la vida misma, todo por ese tibio copy-paste que se respira del día a día. Vuelvo de tanto en
tanto al rincón de no entender porque hay que seguir un proyecto de vida tan básico, y con eso no veo opciones que me cierren.
Hablo de vivir en serie, de tener una rutina grabada en la piel y en la cabeza.
Porque terminamos siendo eso, números, por momentos diferentes pero que en el grueso nos une
en el mismo desenlace, lo pautado como modelo de vida. Como que ya se te impregna por inercia. Nos inculcaron eso de
tal forma que pareciera solo haber una manera de llegar al éxito, o peor, al
relato de felicidad, de la vida perfecta que se nos quiere vender -desde
tiempos inmemorables-.
Tengo laburo, una carrera universitaria en su
recta final, y tantas otras cosas que me podrían poner en un buen lugar ante la mirada
de muchos. Seguramente sea así y esté en esa posición, no hay forma de que se vea con malos ojos.
Pero pese a todo eso me cuesta encontrarle un valor mayor, no sé si este día a día
en el que vivo es lo que quiero para mí. No estoy seguro de que busco pero sé que
esto no es lo que imaginaría ni por cerca. Me sirve ahora, me ayuda y en gran parte lo necesito. Pero
la siento una rutina prestada.
Lo que me puede llegar a faltar no está ni cerca de ser tangible. Creo que en parte es ese mar de cuestionamientos sociales el que me da resguardo para repeler la vida "tipo", desde cualquier ángulo. Es todos los días masomenos lo mismo, por más que me digan que está en cada uno encontrar los incentivos para cambiarle la cara a la realidad que toca. No es simple ni mucho menos accesible imaginar algo sin caer a pique, en un mundo donde el poder adquisitivo es el que baja o levanta barreras.
Es que por eso mismo terminamos viviendo días estructurados, repetitivos, y fundamentalmente depositando energía propia para un otro, y no hablo de amores ni afectos (ojalá). Un otro al que le pagas diariamente con tu tiempo, que lo usa para engordar a unas pocas personas. No descubro nada nuevo, el mundo siempre funcionó así.
Desde hace bastante se sintetiza todo en que irónicamente hay que laburar para poder cargar la SUBE, para ir a laburar.. Y si boludazo de algo hay que vivir, pero ese es el círculo que me da bronca. Somos como el perro que se muerde la cola y llora. Es quejarse y seguir. -¿Y pibe-utopía, entonces cómo harías?- Ah no sé, por eso escribo este choclo de giladas, me gustaría tener una respuesta clara pero no la tengo. Que se yo, por ahí la tecla sea irse al medio del monte entre alternativas sustentables y ser autosuficiente, no se, es lo primero que se me ocurre como para alejarse del ruido del sistema. Eso podría llegar a parecerse a la verdadera anarquía. Pero no sé, creo que ni así. Tampoco sé si lograría cambiar algo a esta altura. Dependemos mucho de lo masivo.
En fín, me fui por las ramas pero todo venía porque veo como exhiben y te venden una forma de vivir y sé que ni en pedo me voy a reflejar en ese charco. Que cagada sería, habiendo tanto Mar, no?
Lo que me puede llegar a faltar no está ni cerca de ser tangible. Creo que en parte es ese mar de cuestionamientos sociales el que me da resguardo para repeler la vida "tipo", desde cualquier ángulo. Es todos los días masomenos lo mismo, por más que me digan que está en cada uno encontrar los incentivos para cambiarle la cara a la realidad que toca. No es simple ni mucho menos accesible imaginar algo sin caer a pique, en un mundo donde el poder adquisitivo es el que baja o levanta barreras.
Es que por eso mismo terminamos viviendo días estructurados, repetitivos, y fundamentalmente depositando energía propia para un otro, y no hablo de amores ni afectos (ojalá). Un otro al que le pagas diariamente con tu tiempo, que lo usa para engordar a unas pocas personas. No descubro nada nuevo, el mundo siempre funcionó así.
Desde hace bastante se sintetiza todo en que irónicamente hay que laburar para poder cargar la SUBE, para ir a laburar.. Y si boludazo de algo hay que vivir, pero ese es el círculo que me da bronca. Somos como el perro que se muerde la cola y llora. Es quejarse y seguir. -¿Y pibe-utopía, entonces cómo harías?- Ah no sé, por eso escribo este choclo de giladas, me gustaría tener una respuesta clara pero no la tengo. Que se yo, por ahí la tecla sea irse al medio del monte entre alternativas sustentables y ser autosuficiente, no se, es lo primero que se me ocurre como para alejarse del ruido del sistema. Eso podría llegar a parecerse a la verdadera anarquía. Pero no sé, creo que ni así. Tampoco sé si lograría cambiar algo a esta altura. Dependemos mucho de lo masivo.
En fín, me fui por las ramas pero todo venía porque veo como exhiben y te venden una forma de vivir y sé que ni en pedo me voy a reflejar en ese charco. Que cagada sería, habiendo tanto Mar, no?
Pucha, igual me siento terrible boludón viendo que vuelvo a caer en lo mismo y me frustro por no modificar tanto de lo que hago como quisiera. Podría estar horas hablando así, quejandome solo, o en compañía y que mejor, con birrita en mano. Son de esos temas que me pueden, porque sin darse cuenta terminan abriendo pasajes a infinidad de cosas. Igual para el tiempo que nos corre es ajeno, es más fácil quedarse en lo cómodo y conocido antes que planterse determinadas cosas, pero de todas formas me gusta darle brillo.
Qué se yo, no me encuentro acá, no sé qué tan difícil
o distinto será en otras tierras, pero me siento estanco -social y
culturalmente hablando-;
Que loco, no? es tan grande el planeta y
terminamos estando condicionados a lo que se enseña solo en un pedacito de suelo. Triste, triste.
lunes, 9 de julio de 2018
martes, 3 de julio de 2018
Miro a algunos de mi entorno y por momentos hay cosas que me empiezan a
hacer algo de ruido. Hasta las actitudes más chiquitas hunden. Lo noto
en la calle, en el laburo, o mismo cuando me siento a ver un rato la
tele al ritmo del incanzable zapping, y es que es bajísimo notar como se realzan
las miserias de alegrarse por una desgracia ajena, de desearla y ser
alarde de eso. Es zarpada la falta de empatía y solidaridad que se
respira por momentos.
Pareciera que no nos queremos ver mejor, que no se quieren ver mejor, sino que buscan que el otro esté un escalón abajo del propio para así sentirse más. O por lo menos creer eso, meterse en la cabeza que así lo estarían logrando. Medio que nos tapa la mierda por ese lado.
Pareciera que no nos queremos ver mejor, que no se quieren ver mejor, sino que buscan que el otro esté un escalón abajo del propio para así sentirse más. O por lo menos creer eso, meterse en la cabeza que así lo estarían logrando. Medio que nos tapa la mierda por ese lado.
Ponele
que si ves que un cuadro está torcido vas a ir por el camino obvio y lo
enderezas, tratás de arreglarlo, no optas ni en pedo por torcer el
cuello un rato para solucionarlo a tu vista. Y es eso lo que me choca,
que muchos eligen acciones como esa última y prefieren ignorar una solución
conjunta o dar un mínimo aporte desde lugar que toca. Al final da la sensación de que el egoísmo siempre lídera
y como que no hay mucho más para retrucar después de cruzar esa
linea, porque en definitiva solo va a funcionar correcto en esas cabezas
que se alimentan al eco de "el otro que se arregle como pueda". Regio, elegiste cerrar los ojos, pero acordate que para el resto el
cuadro sigue estando torcido.
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