jueves, 25 de noviembre de 2021

Ayer estaba laburando y digo, che tengo ganas de ver la última de los Cazafantasmas, me fijo los horarios. 19:45, joya. Meriendo algo, me cambio el outfit jogginesco de homeoffice y agarro viaje. Así de dinámico y espontáneo. Como si es que estuviera yendo al chino solo a comprarme papitas de antojo, lo simple de darse un gusto.

Así fue que después de un par de años volví a ir al cine, y haciendo memoria creo que la última vez había sido para el estreno del Joker. Y de que no iba solo, de esa tarde yendo a rendir que, a medio camino, me bajé del bondi en el viejo Showcenter a ver Wonder Woman. Que lejos que quedó eso che. Me gusta ir solo, entiendo que para muchos es medio tabú porque pareciera ser más una actividad para compartir, que si no da a re tristón, pero no sé, yo lo disfruto igual. Hay que sacarse esa idea. A mi este tipo de cosas me resultan más un mimo, es como darse tiempo para sí mismo.

Pero el tema acá es que esta vez lo disfruté mucho más, porque ayer el sueño se cumplió y tuve una función solo para mí, literalmente era la ÚNICA persona en la sala. (Igual yo no sé cómo la gente no va a ver este digno cierre de trilogía que le hace justicia a sus predecesoras, pero bueno ese es otro tema)

Es tan genial no estar rodeado de boludones manipulando pochoclo, o gente que se para en la mitad de la película, sin llantos ni gritos random de pibitos, un sueño. Igual, para mi tendría que haber una ley que prohíba el pochoclo en el cine, maestro por qué no vendes sanguches de salame? esa es la tecla, es rico y no hace ruido. 100 puntos para Gryffindor.

En fin, que cosa hermosa una sala vacía, hermosísimo momento por donde se lo vea.

martes, 16 de noviembre de 2021

Es eso que dice 'quien mucho abarca, poco aprieta'.

jueves, 11 de noviembre de 2021

Tengo un amigo, de los más cercanos en mi adolescencia, que en aquellos años se mudó a otra provincia. En su momento fue feo, bastante, porque pasamos de compartir prácticamente todos los días a estar separados por 800 km, de un día para el otro. Y claro, lo peor sin duda fue para él, por ese desarraigo total que significaba, el tener que volver a empezar con los vínculos y rearmar todo lo que en ese momento tenía. Más a una edad que de una u otra forma te marca. Nunca entendí esa decisión de la madre en establecerse allá y alejar a los hijos de todo, de los amigos, del padre y la familia. Me costaría decir que priorizó el bienestar de sus hijos por sobre el de ella u otra cosa. Pero bueno, tal vez sea desacertado mi pensamiento, no lo sé.

Es hasta lógico decir que por la distancia hoy el vínculo es otro, y hay mucho que se perdió a causa de eso, pero se mantiene vigente a su manera.

Hace no mucho, no recuerdo como salió el tema, pero al pasar me dijo que a veces piensa en cómo sería su vida si se hubiese quedado en el barrio, con nosotros en la escuela. No pude evitar tomarlo como algo nostálgico de su parte, si bien allá está de la mejor manera y formó una vida en todo aspecto, me sonó a que hay algo que no cicatriza. Que siempre está eso que te va a faltar por más entero que parezcas ante la vista del resto. No sé qué tanto así será, solo fue mi interpretación, pero probablemente haya algo escondido atrás de tantísimos años que pasaron desde ese día en que tuvo que volver a empezar. Lo que es, lo que fue, lo que será y lo que hubiera sido. Interrogantes que cada tanto se disparan cuando sentís que adentro hay algo perdido.

Me está pasando con algunas personas, practicamente desconocidas, de pensar eey podríamos ser RE amigxs, pero vivimos en la loma del culo y nunca nos vimos. Ergo limitaciones pandémicas, o geográficas y que esa loma del ocote se traduzca a cientos de kilometros o un par de provincias de por medio. Pero bueno, no importa che, así y todo lo sigo sosteniendo, sabelo que seríamos re amiguetes.