lunes, 18 de mayo de 2026

Últimamente me encuentro pensando bastante en esa frase que se dice tanto, de que, uno es lo que da y no lo que recibe. Desde lo más profundo siento que tiene su verdad y comparto muchísimo ese criterio, demostrar afecto con sus mil y un formas en definitiva es lo que nos puede representar mejor. Sin tanta vuelta, somos el amor, la atención y el respeto que hacemos llegar.

Pero a la vez me es difícil dejar de lado que también nos construimos con aquello que no recibimos, con las carencias. En una partecita, no se puede ignorar que somos un poco (o puede que mucho) los restos de eso.

Están quienes sienten más esa falta, que solo tuvieron lo mínimo, y así y todo encuentran como romper con la formula escrita. Y con naturalidad te ofrecen más de lo que parecieran tener.

Y ahí se ve que se hace todo lo posible para ser lo opuesto a lo establecido, darlo todo sin esperar nada. Y quizás acá viva la respuesta, lo haces porque no querés que alguien que aprecias pase lo que vos. No se, quizás me fui al extremo, pero cuando queres desde lo más sincero siempre buscas como cuidar al otro. Sale hasta de forma inconsciente.

También hay otra arista, y me voy a contradecir un poco con lo anterior, hay algo de mentira en decir que no esperamos nada, siempre esperamos algo. Una muestra de lo que sea, un mínimo, algo para saber que también existimos en el universo ajeno. Lo natural, así como miramos, también buscamos ser vistos. La satisfacción seguramente si viva en estar tranquilos con lo que se da, pero no somos robots, y un ida y vuelta se necesita siempre para que el vínculo siga funcionando. Creo que es innegable eso.

El sentir de que los gestos son invisibles a veces se pronuncia fuerte en la valoración que uno puede hacerse. Hay algo errado en mi? En qué fallo? Soy suficiente? Es como un eco que no sale con palabras, como si solo con la ausencia te repitiesen que nada alcanza, o que directamente no se nota el valor puesto en las acciones más sentidas. Supongo que es fácil autosabotearse ante no ver respuestas claras, incluso cuando a sabiendas de eso tenes la vara súper baja. Sirve insistir ahí?

No sé, eso. Hay que quererse un poco más, darse el valor que sentímos merecer, asi como lo hacemos para otros. En esa, tratando.

viernes, 15 de mayo de 2026

En una necesidad de tener la cabeza ocupada, el cable a tierra volvió a lo artístico y picó la curiosidad por la cianotipia. La magia del revelado casero le volvió a dar vida a una foto olvidada que saqué hace unos 12 o 13 años; a una pared que hoy ya no existe, pero con un mensaje que me encanta y que si perdura. Siento que aplica para todo momento, y que vale tener presente cuando las dudas te quieren alejar del foco.
¿Cuánto vas a esperar?

jueves, 23 de abril de 2026

DECÁLOGOS, que pueden no ser diez.


los '90, y

el mueble de la tele lleno de VHS
la épica intro de Gativideo
Magic Kids
el Osito Teddy y el Furby que no tuve
coleccionar las tarjetas de teléfono público
tazos y papitas, en ese orden
las Tortugas Ninja en todo
amor especial por los dinosaurios
los Power Rangers en todo
el Tamagotchi/Dinkydino en el bolsillo
horas infinitas jugando con los muñecos
Super Mario y Felix el gato en el Family

 

los 2000, y

soplar cartuchos de Sega
dibujar y dibujar
las cartas Pokemon
los pantalones con cierre que se hacían bermuda
el discman
el nü metal
lápiz y papel a todos lados
American Idiot de Green Day
la primera compu
los estantes de ofertas de Musimundo
la onda emo y su flequillo

 

los '10, y

que paja todo
saber que ya no sos lo que pensabas
los dolores de espalda
el amplio manejo de la economía
el arte como sustento empieza a ser fantasía
añorar algunos días pasados 
educación académica que se hace eterna
indignación constante, con y sin sentido
recitales, muchos, con dolor de espalda
tendría haber ido a Oceanía a juntar kiwis.

 

los '20.. y

encierro pandémico
el laburo remoto, salvador y condenatorio
darse el gusto y gastar en boludeces
todo aumenta una banda, no importa que año sea
la utopía del techo propio
replanteo académico y laboral recurrente
el descubrimiento de la ansiedad
el cine como cable a tierra
ver como el mundo se va a la chota
asoma la fragilidad física y mental
y más dolores de espalda

sábado, 18 de abril de 2026

Recordatorios. Hay veces en las que trato de entender todo, y no funciona así. 

sábado, 4 de abril de 2026

Hwaiting!, Palabras Intraducibles de la Lengua Coreana

viernes, 3 de abril de 2026

No sé sentir poco. Tampoco me sale ser indiferente al vuelto que pueda llegar a recibir. La disparidad en un vínculo creo que está en saber si de verdad le importas, o simplemente le sos funcional.
Y eso último creo que marca un poco el lugar en donde te ubicas ubican.

martes, 31 de marzo de 2026

Los tiempos de lo efímero e inmediato.
Dónde queda el valor del momento cuando todo pasa tan rápido?  
Tantos estímulos al alcance y al final cuesta encontrar algo que perdure.
El mundo está apurado, siento.
A dónde mirar cuando querés abrazar la calma?

jueves, 19 de marzo de 2026

domingo, 15 de marzo de 2026

Pasaron muchos años de volver sentir esto, y veo que es igual, el miedo a perder lo que me resulta tan valioso sigue teniendo más peso.
La inacción es cómplice, cómo también lo fue en aquellos días.

En el fondo entiendo como son las cosas, y aún así me encuentro regando emociones que sé que no van a poder florecer.

lunes, 9 de marzo de 2026

Hay una tristeza pasajera que me pasa a buscar, y me pasea por lugares que no quiero visitar.
La respuesta automática y recurrente del consuelo, ya vendrán días mejores. 

domingo, 22 de febrero de 2026

Ley de Murphy

Volviendo al diario intimo no tan íntimo.

Hoy fue un día de mierda, todo lo que podía salir mal salió mal. Esa es la síntesis.

Sentimientos eclipsados, expectativas erróneas y rechazos camuflados, entre otras cosas. Pero en eso trato de ser pillo y para no seguir hundiéndome en bajones pasajeros me obligo a salir y hacer algo espontáneo. Cómo por ejemplo Cine, la vieja confiable.

Estuve una hora esperando el bondi que jamás vino, por lo que ya no llegaba a horario ni en pedo. Me pido un Uber, lo que nunca. Pero me acepta el viaje uno que estaba en la loma del ojete, tarda en llegar. Subo. Empieza hablando del clima, y le doy un poco de charla por respeto. Pero no sé cómo termina exponiendo sus problemas familiares, su odio por la gente que lo rodea, y el presente del país al ritmo de "hay que laburar" enalteciendo al loquito de la casa rosada. Este señor todavía no sabe que cuando Hermética compuso Gil Trabajador fue pensando en los laburantes y la gente oprimida por el sistema como lo es él. Señor, defiende lo indefendible. Listo, ahí no tuve que ser psicólogo para saber que el tipo era el causante de los problemas de todos sus vínculos. También dijo que era gendarme y que tuvo un acv. Con lo de milico ya de entrada cobraba más sentido todo lo anterior. El descargo verbal del tipo y sus ganas de contar su vida hizo que se distraiga varias veces y vaya por caminos que no marcaba el mapa, en un momento veo que sigue de largo por la autopista, pero ya estábamos a 20 cuadras del cine cuando lo frené en seco y le marqué que nos estábamos yendo para la loma del orto. Llegué tarde, y se le suma que no andaba el sistema para pagar online así que chau promo del 50% off. La peli ya había empezado hacía un rato, agarré desde que Shakespeare empezó a chamuyarse a Agnes en el bosque, así que no se que tanto me perdí. A los minutos escucho que suena un celu, a un par de asientos tenia una parejita que alternaba entre ver los celulares y chapar durante toda la película. Molestisimos, ya estaba odiando todo. Soy un viejo choto. Quizás. Ok, si lo soy.

Había ido mentalizado en que iba a llorar mucho, por la temática, lo que había leído y la sensibilidad que manejo estos días. Por lo que traía encima dos paquetes de pañuelitos, por las dudas. Al final no fue para tanto, con Terabithia y Mí Primer Beso lloré más. Quizás esperaba otra cosa, no sé, pero la peli estuvo bien. El último acto es potente. Así que si, abandoné la sala en llanto.

A la vuelta esperé el bondi casi una hora también, lo que se veía venir con el antecedente de la tarde. Pero ya no me importaba mucho. Pese a todo lo que me trajo la jornada, lo que peor me dejó fue que en pleno viaje de vuelta un enfermito quiso manosear a una chabona que estaba sentada al lado, gritos, empujones, nadie entendía que pasaba, no hubo tiempo de reacción que lo bajó a patadas, literal. No puedo dejar de pensar, pobre piba, que gente de mierda la concha de la lora.

En fin, el mundo está podrido, y yo me quejo de mis nimiedades.

viernes, 13 de febrero de 2026

They Live! - (1988)

La facilidad para sucumbir hasta ante la más simple muestra de afecto.
Cómo dice Loquero; Todos necesitan amor, esta es la única razón..

lunes, 9 de febrero de 2026

Muestra Políticas del Sabor - Felicidad Fiorito (Centro Cultural Recoleta)