sábado, 30 de mayo de 2020


por momentos

miércoles, 20 de mayo de 2020

Eterna como la vuelta en hora pico

martes, 19 de mayo de 2020

Toda la energía en querer eludir este plano temporal, en que ayer fue un poco de hoy y a la vez un tanto de mañana. Viste? son días que juegan a ser casi siameses. Compartimos la caída a ese embudo, será un deja-vú? o un vórtice, o no sé cómo llamarlo, pero es eso que nos traga en rutina.
-todavía más-

martes, 12 de mayo de 2020

Recién, hace unos 5 minutos, Facebook me recordó que hoy cumpliría años una persona que ya no está. Que no llegué a conocer del todo, pero si lo suficiente como para tenerle aprecio. Que loco es esto de las redes sociales en estas circunstancias. Sabes que no están, pero siguen ahí.

No pude evitar meterme en su perfil y ver muchas de las palabras que le dedicaron en estos últimos diez años. Vi cada vez que la invocaron en recuerdos, en historias, deseos, pedidos.. Durísimo. Pero lo más fuerte es leer los textos de la madre, ser testigo de un duelo eterno, eso me liquida. Pero mal eh.
Seguir scrolleando y verla en fotos con su guitarra, dibujando, y en todas esas otras instantáneas que la van a representar como el arte que respiraba.

Ya diez años. Así y todo, mantengo presente el día que me enteré que había fallecido. Son de esos momentos que te quedan, porque ahí de verdad entendí que no hay edad, y que lo justo o injusto son términos que solo existen en la teoría.
Ese día lloré como pocas veces. Me dolía muchísimo saber que en su historia iba a haber un punto final, a tan corta edad, una que compartíamos. Seguramente por eso me atravesaba con más escozor. Hay algo de verse reflejado. Me dolía infinitamente entender que ella no iba a poder hacer todo lo que su entusiasmo y capacidad proyectaban.

Ahora puse de fondo Hush de Automatic Loveletter, una banda que me hizo conocer. Que linda canción que es, hacía mucho no la escuchaba.

No estaba llorando cuando empecé a escribir, pero ahora un poquito sí. Me cuesta mucho desatar el nudo en la garganta por acordarme ciertas cosas. Me quiero distraer y no tener que seguir escribiendo, pero a la vez quiero dejar esto acá, otra vez, como lo he hecho más de una vez. Porque tenerla en la memoria es lo que hace que ella, como tantos otros, sigan existiendo, a su forma.