Bronca, impotencia, dolor, tristeza, resignación.
Fue un segundo pero bastó. sentí que todo dejó de tener ritmo, no quise ni mirar, no podía. Se paró todo en la cabeza, me queria levantar, irme de ahí, no aguantaba ver eso que me dice NO diariamente. No podía.
Llevame
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El regreso a Avellaneda siempre me deja sensible, en ese tren
Ezeiza/Cañuelas en que se pierde la certeza de realmente llegar a destino,
no por algo viol...
Hace 4 semanas.



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