Me da rechazo el sentido del orgullo patrio y toda esa bola
que viene atrás cuando se lo mezcla con lo cotidiano. Y por sobre todo, que
desde chicos nos metan esa mentira de poner a la "madre patria" por
arriba de cualquier otro valor. Que te hagan creer que estás defendiendo algo
por un fin o una causa noble, y que abajo de todo ese disfraz se esconda una
simple herramienta para manejar ganado. Es sabido que a las guerras no van tus gobernantes, nunca
van los llamados representantes del pueblo. Vas vos.
Que no te mientan, en esos conflictos no ganas vos ni tus coterráneos,
ganan los intereses de los que te miran desde la punta de la pirámide. Si hay
algo que no va a cambiar es eso, pierden todos menos ese grupito de soretes que
tiran de los hilos, mientas vos llorás a tu sangre y alimentás un errado
sentimiento de odio hacia los que están en tu mismo lugar, pero de la otra
vereda. Por ahí sea polémico, pero que no se
malinterprete. A diferencia de lo que muchos piensan, para mí no fueron héroes,
sino que fueron víctimas de un Estado manipulador y asesino. No importa que
bandera te pongas, en su mayoría son iguales, te cuentan el cuento para que
marches de la mano con el honor, pero al final de la historia todos son
esclavos de la miseria humana. Entre otras cosas, eso vende la boludes del
patriotismo. Acá y en cualquier lugar.
Hay que ser coherentes y no pensar que tiene más importancia
uno con tus mismos colores antes que cualquier otro, entiendo que sea por una
cuestión de pertenencia pero me parece que siempre estuvo de más separar de esa
forma. Somos personas y no hay mucho más que agregarle.
Al final, al revés de lo que se piensa, las banderas dividen
más de lo que unen.



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