El tiempo se construyó ágil, corto. Veo
veo, ¿qué ves? y la percepción hace de las suyas. Mirás atrás y se quemó
el momento. Y si existió el lamento es porque hubo oportunidad, es
cuando el eco de memoria repiquetea fuerte.
Nuevo
renglón, otro espabile, pero es el mismo Sol, y en lo llano el día
vuelve a hacer ruido. Cerras los ojos y ahí sigue, tu bucle de luna
esperando-te para volver a arrancar. Ergo, en el alba duerme una usanza.



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