sábado, 25 de mayo de 2019

A veces siento que el patriotismo termina siendo una especie de patología.
Una que hace que algunas cabezas sean tan manipulables como herméticas.
Todo a fuerza de frases hechas, de esas que dicen lo que quieren escuchar.
Que hacen marchar con los ojos tapados, desvirtuando al sentido de pertenencia.
Se quiere camuflar con valores pero, en el fondo, solo coquetea con el poder.

No hay comentarios. :

Publicar un comentario