Revolviendo cajones, entre algunas cartas y dibujos fosilizados, me volví a encontrar con la
hermosa Oblogo, una revistita de
tirada muy corta que juntaba pequeñas notas y escritos, muchos
rescatados de la web. Medio que la Oblogo fue parte de mis primeros años de facu, más que nada porque era ansiar que a la salida haya
algún mortal repartiéndola, y así tener algo para leer en ese viajecito
promedio de dos horas que me separaba de casa.
La cosa es que, por esas hojas, y siendo un asociado a escribir giladas por
acá desde tiempos remotos, siempre me quedó la idea de armar un fanzine con un
tono parecido, juntando algunas de las cositas copadas que leo y aparecen por
ahí. En definitiva, palabras de personas que para uno no tienen cara, pero que logran ponerle
una a eso cotidiano que a veces nos cuesta describir. Palabras que, entre otras cosas, te hacen ver que no sos
el pseudo-incomprendido que por escasos momentos supones. Y puff! ahí aparecen sentimientos compartidos que aterrizan como
meteoritos.
La verdad que no se si hoy en día hay pipol atrás del monitor que llegue a interesarle, pero esto sería como un llamado espontáneo a que si a alguien le copa la idea como
para sumarse de alguna forma o tiene ganas de compartir algún texto propio o ilustración para
empezar a concretar la idea -citando como corresponde-, será más que
bienvenido.
Como que queda a la vista que Blogger va muriendo cada día un poquito más y me da bastante cosita eso, pero esta fantasía de juntar escritos e ir dejándolos
por lugares random siento que se acerca bastante a lo que se genera en estos
espacios, entre cierto anonimato (o no tanto) y la búsqueda de expresarse de una forma diferente.
En fin, es algo que siempre tuve esperando en un rincón y esta semana pidió salir. Todavía no sé bien como arrancar pero sí que, ya es fija, a su tiempo va a empezar a tener vida.




No hay comentarios. :
Publicar un comentario