Aparecen días, o momentos, en que siento que las conversaciones tienen tinte
de forzadas, como un ida y vuelta guionado. Eso me está pasando. Como
que ya no me encuentro cómodo con cierto feedback digital, tan vacío de a
ratos. La distancia nos está haciendo mierda.
También siento que hay una costumbre que se realza en este auge de virtualidad. Esa respuesta cotidiana del 'todo bien' en piloto automático, aunque sepas que no lo estás, que no es así, pero que da paja andar contando algo que muy probablemente el otro no tuvo la intención de adentrar. El latiguillo que, la mayoría de las veces, es puro compromiso y cordialidad. Creo que nos acostumbramos a eso, casi que ni se piensa y sale natural. Sin titubeo.
SEEE, TODO BIEN, Y VOS QUÉ ONDA? TANTO TIEMPO CHE..
SEEE, TODO BIEN, Y VOS QUÉ ONDA? TANTO TIEMPO CHE..
Y al final, tirar esa es más fácil.
No es mejor ni en pedo, pero resulta más fácil.
Que boludos.



No hay comentarios. :
Publicar un comentario