Me encanta esto que pasó, las no sé
cuántas horas de redes sociales caídas, que hermoso che. Y el hecho de
que fuese masivo lo elevó todavía más. Está bueno permitirse no tener la vista
clavada en el teléfono por un rato, algo que de otra forma no harías ni en pedo. Resulta que no lo necesitas tanto como él a vos.
Mientras, todo el mundo en la misma, dejando ver lo tan
dependientes que somos a esa interacción, y como despacito fuimos cambiando costumbres
infinitamente más lindas por las horas diarias de pantalla. Hoy no hubo muchas notificaciones, memes y corazoncitos. Y al final todo estuvo bien.
Ojalá se le caiga el imperio más seguido a Mark.
Igual, es loco ver que los ataques del futuro ya llegaron.



No hay comentarios. :
Publicar un comentario