Se suele decir que cuando se trata de niños, la imaginación no tiene límites. Lo mágico, de cierta forma, es como esas fantasías que uno podía tener a aquella edad, lejos de verse reales, casi sin querer un día coquetean con materializarse.
Es que, aunque inverosímil, un poco era imaginar que podías transportarte dentro de una tele o aparato electrónico y aparecer en algún mundo fantástico. Y con eso, también acompañaba pensar que podrías pisar el suelo que daba resguardo a esos personajes que mirabas con una chocolatada y Panchitas en mano, hace tantos años atrás. En aquel momento no se te cruzaba por la cabeza que, en realidad, mucho de lo que veías en un dibujito realmente podía 'existir' en algún lugar del mundo.
Y así era! Por lo menos en el caso de Digimon, que muchas de las escenas representadas eran lugares reales. Puntualmente sucedía en Odaiba, una isla artificial en la bahía de Tokyo.
El anteúltimo día de mi estadía, teniendo las horas contadas y con un cielo súper gris en vista, no me di tiempo a dudar y arranqué el viaje desde Ikebukuro para atravesar medio Tokyo, y así llegar a la famosa bahía. Es muy loco el impacto y la primera impresión que genera ver esas locaciones en persona. Al llegar, saliendo de la estación la mirada se iba rápido, y ya tomaba protagonismo la inmensidad del edificio de Fuji TV donde, aquellos que miraban la serie, recordarán que es un lugar que se repite en varios momentos importantes.
Otro de los puntos quedaba un poco más alejado, tras una larga caminata y cruzar varios puentes, ahí estaba el serrucho gigante (obra del artista Claes Oldenburg). Y al lado, con su arquitectura tan distintiva, el famoso centro de exposiciones Tokyo Big Sight.

Cierro con lo más cursi que se me viene a la cabeza, haciendo referencia a su canción más icónica, que dice 'Si tu lo deseas puedes volar, solo tienes que confiar mucho en ti y seguir..', una frase que algo de razón tenia para aquellos ojos de nene soñador, y hoy aún más para los de un treintañero boludón.
Quien lo hubiera pensado, un día me transporté.






Le tengo que poner urgentemente cara a tus palabras
ResponderBorrar