domingo, 22 de febrero de 2026

Ley de Murphy

Volviendo al diario intimo no tan íntimo.

Hoy fue un día de mierda, todo lo que podía salir mal salió mal. Esa es la síntesis.

Sentimientos eclipsados, expectativas erróneas y rechazos camuflados, entre otras cosas. Pero en eso trato de ser pillo y para no seguir hundiéndome en bajones pasajeros me obligo a salir y hacer algo espontáneo. Cómo por ejemplo Cine, la vieja confiable.

Estuve una hora esperando el bondi que jamás vino, por lo que ya no llegaba a horario ni en pedo. Me pido un Uber, lo que nunca. Pero me acepta el viaje uno que estaba en la loma del ojete, tarda en llegar. Subo. Empieza hablando del clima, y le doy un poco de charla por respeto. Pero no sé cómo termina exponiendo sus problemas familiares, su odio por la gente que lo rodea, y el presente del país al ritmo de "hay que laburar" enalteciendo al loquito de la casa rosada. Este señor todavía no sabe que cuando Hermética compuso Gil Trabajador fue pensando en los laburantes y la gente oprimida por el sistema como lo es él. Señor, defiende lo indefendible. Listo, ahí no tuve que ser psicólogo para saber que el tipo era el causante de los problemas de todos sus vínculos. También dijo que era gendarme y que tuvo un acv. Con lo de milico ya de entrada cobraba más sentido todo lo anterior. El descargo verbal del tipo y sus ganas de contar su vida hizo que se distraiga varias veces y vaya por caminos que no marcaba el mapa, en un momento veo que sigue de largo por la autopista, pero ya estábamos a 20 cuadras del cine cuando lo frené en seco y le marqué que nos estábamos yendo para la loma del orto. Llegué tarde, y se le suma que no andaba el sistema para pagar online así que chau promo del 50% off. La peli ya había empezado hacía un rato, agarré desde que Shakespeare empezó a chamuyarse a Agnes en el bosque, así que no se que tanto me perdí. A los minutos escucho que suena un celu, a un par de asientos tenia una parejita que alternaba entre ver los celulares y chapar durante toda la película. Molestisimos, ya estaba odiando todo. Soy un viejo choto. Quizás. Ok, si lo soy.

Había ido mentalizado en que iba a llorar mucho, por la temática, lo que había leído y la sensibilidad que manejo estos días. Por lo que traía encima dos paquetes de pañuelitos, por las dudas. Al final no fue para tanto, con Terabithia y Mí Primer Beso lloré más. Quizás esperaba otra cosa, no sé, pero la peli estuvo bien. El último acto es potente. Así que si, abandoné la sala en llanto.

A la vuelta esperé el bondi casi una hora también, lo que se veía venir con el antecedente de la tarde. Pero ya no me importaba mucho. Pese a todo lo que me trajo la jornada, lo que peor me dejó fue que en pleno viaje de vuelta un enfermito quiso manosear a una chabona que estaba sentada al lado, gritos, empujones, nadie entendía que pasaba, no hubo tiempo de reacción que lo bajó a patadas, literal. No puedo dejar de pensar, pobre piba, que gente de mierda la concha de la lora.

En fin, el mundo está podrido, y yo me quejo de mis nimiedades.

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