Esos sueños que se sienten tan reales me generan algo raro que casi roza con lo angustioso.
Cuando me despierto con esa impresión de que el imaginario fue real quedo un toque perdido, es como un pisotón que me desorienta. Son los primeros segundos, en ese tiempito de espabilo que siento que algo mío queda medio olvidado. Pasar de la sensación de tacto a lo intangible.
Como que esa idea de historia/vida alterna, nacida y enterrada en la almohada, me deja una huella que se tapa al toque. Instantáneo, pero suficiente para dejarme llevar lo que duran las lagañas.
Cuando me despierto con esa impresión de que el imaginario fue real quedo un toque perdido, es como un pisotón que me desorienta. Son los primeros segundos, en ese tiempito de espabilo que siento que algo mío queda medio olvidado. Pasar de la sensación de tacto a lo intangible.
Como que esa idea de historia/vida alterna, nacida y enterrada en la almohada, me deja una huella que se tapa al toque. Instantáneo, pero suficiente para dejarme llevar lo que duran las lagañas.
A veces me llega bastante lo ilusorio que muestra el inconsciente, es un poco loco saber que siempre está haciendo fuerza para darnos algo que no tenemos, o que en parte buscamos.
Ayer un abrazo, lo reciproco, y otro tanto más que nunca fue.



No hay comentarios. :
Publicar un comentario