Tonos ocres, naturales; aromas y sonidos que se guardan en una cajita de recuerdos, ahí donde yace cierta nostalgia. Pero no la que pesa, ni aquella envuelta en anhelo, sino la de saber que hay un lugar donde se atesoran momentos amables y queridos. Parte de uno, de su historia; 'toda una vida', como quien dice.
Deshabitar un espacio, con lo que mueve y crea. La ola de días, la transición, y algunas marcas que se arrastran de ese pasar. Ahí, ni tan lejos ni tan cerca. Todo lo que empuja la construcción de un hogar, fresco. Hay que moldear detalles de ese nuevo hábitat, uno que espera a que aparezcan nuevos tonos.



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