miércoles, 27 de julio de 2022

Hace unos mil años, en días de escuela, un compañero me regaló de la nada un montón de comics, ni siquiera éramos muy amigos así que era extraño por ese lado, fue con la intención clara de sacárselos de encima. Creo que teníamos 15, o por ahí debíamos andar. Toda la pantomima de despojarse de tantas grapas era alegando que ya estaba grande para leer y tener ese tipo de cosas, me acuerdo que con un aire superior te lo planteaba tratando de buscar complicidad, pero al mismo tiempo queriéndote dejar en otro escalón, claro, por algo te los daba. El chabón era alto bobo igual, en el aula casi nadie se lo fumaba. En fin, yo los agarré, obvio, mirá si voy a despreciar algo que siempre le dio vida a mis ganas de dibujar, más en aquellos días donde literalmente llevaba un cuadernito a donde sea que vaya, por si me encontraba con el momento para sacar el lápiz.

La cosa es que los encontré hace poquito, y eran varios, no me acordaba que fueran tantos. Y por otro lado, estoy seguro de que nunca pero nunca los leí. Solamente tuvieron la dicha de quedarse en reposo durante añares. A veces me sorprende la cantidad de cosas que aparecen entre cajas y cajones olvidados, dónde en su mayoría meto lo que no sé dónde poner. Hasta el punto de reencontrarme con cosas de las que ya no tenía recuerdo. Pero más allá de eso, fue por encontrarlos que hoy me quedé pensando en esa cuestión del 'ya estoy grande para', y me cuesta amigarme con la frase, siempre hablando de gustos y no del machaque físico que tiende a limitar. Y es que, entiendo que la gente no se pone grande para.., el contexto y el resto que se apoya en eso son los que te hacen creer que es así. Sea cual fuese el tema. Puede que cambies de gustos, de ideas, pero no creo que sea condicionante o resultado solo de la edad, sería un poco excusarse. Probablemente sean las personas las que te quieran marcar los pasos más que el tiempo en sí.

Ojalá que hoy, mañana, pasado y los días que le siguen, te sientas plenx haciendo o teniendo lo que te gusta sin que nadie te rompa las bolas con prejuicios y mandatos.

domingo, 24 de julio de 2022

Entonces me repito, habrá algún día en el que pensemos más en lo que tenemos que en lo que nos falta?

Te la debo.

martes, 12 de julio de 2022

Lo difícil es mediar con esto desde hace un tiempo, siempre me lidera la curiosidad, veo que puedo y sé hacer varias cosas. Tengo el conocimiento, pero entre ese mar no termino destacándome en nada, o por lo menos en mi cabeza se ve de esa forma. Cuando agarro confianza en algo me canso, y cambio, me intereso y aprendo otras cosas, nuevas herramientas, oficios, programas, no sé, un poco de todo. Pero se repite el patrón, aprendo y me aburro relativamente rápido, y es volver a empezar. Los intereses mutan rapidísimo acá adentro y deseo que no fuese tan así, me gustaría disfrutarlo más. El cambio constante insiste en acompañarme, aunque yo no sea la mejor opción.

Puede que tenga su lado positivo, nadie me quita lo bailado ponele, suma la experiencia. Pero internamente es un despiole. Un bucle raro que perdura, quiero crecer y no me puedo asentar.

martes, 21 de junio de 2022

Para mi que tenes que agarrar a tu meme favorito
y hacerlo taza, para acordarte que los detalles
pueden dar color, hasta en una chocolatada.
PERO KE DICE SEÑOR

jueves, 9 de junio de 2022

Algunos podrán decir que la decepción es un sentimiento de insatisfacción, uno que aparece cuando no se te cumplen las expectativas que pones en un deseo o mismo una persona. Lo que se diría, una mezcla entre sorpresa y disgusto.
Para mi, en cambio, se define y simplifica en ese segundo en el que veías que te tocaba un rompezcabezas en el huevito Kinder.*

Me lleva a ese momento, una síntesis de la decepción de toda una generación.
joven, niño noventero.

*también podría ir el soldadito/auto de metal en un apretado segundo puesto.

jueves, 2 de junio de 2022

 ¿Alguna vez te preguntaron cuál es tu pintura favorita?

jueves, 19 de mayo de 2022

Hace poco falleció uno de los profesores más queridos de la facultad, y en lo que fue mi paso por esas aulas hasta el día de hoy, ya un poco alejado, solo me queda reafirmar que fue el mejor que tuve sin ninguna duda. Fue raro enterarme Facebook, por un posteo de otro docente, otra vez el impacto de lo totalmente inesperado, tanto para mi como para todos los que lo conocían. Más que nada por ser algo tan prematuro, alguien joven, carismático, desbordando energía, un tipazo, y a la vista, un ejemplo eterno de lo que refiere a la docencia, en lo más simple de su esencia. El significado de la vocación de enseñar seguramente fue ahí donde la ví y comprendí como tal, en la famosa aula 210. La segunda casa de aquel hombre de boina y bigote.

Pasaron un par de días y no pude evitar seguir leyendo en los grupos de fb la facu o mismo en instagram todas las palabras dedicadas a él, cientos y cientos de mensajes. La tristeza seguía siendo total en cada renglón que leía, pero también otra parte enorme era la celebración por el buen tipo que fue, cataratas de comentarios con anécdotas coloridas (en CMYK, claro), recuerdos y enseñanzas, algo que me emocionó una banda, más todavía. Y después, como consecuencia me fue imposible no pensarlo de este otro modo, viste, eso que alguna que vez todos llegamos a pensar, cómo sería la mirada del otro hacía uno si ya no llegase a estar. Cómo viviría ese recuerdo en el resto? Y solamente podía imaginar en lo hermoso que sería si él pudiese leer en ese momento todo el afecto que sus alumnos, colegas y amigos le están dejando en palabras y sentimientos. No puedo verlo de otra manera, como algo ciertamente injusto, primero que ya no esté más para seguir despertando cada viernes la pasión de la gráfica, y después, que al final no pueda ser testigo de todo lo maravilloso que dejó en tantas, pero tantas personas. O tal vez, en parte si lo supo, que lindo sería pensar eso.

El legado e inspiración en forma de Pantonera.
El recuerdo al querido Zachin

martes, 17 de mayo de 2022

El no saber como actuar al final te hace no actuar.
La duda, maquinola. La duda priva.

lunes, 16 de mayo de 2022

Star Trek: Picard - (2022)

jueves, 12 de mayo de 2022

En algún momento fuiste chévere.
Soy una pentium 4, la lentitud y sus modos abrazando lo contemporáneo.

viernes, 15 de abril de 2022

Hoy me desperté sin saber que iba a ser un día tan difícil y triste, y como cualquier mañana puse la pava para el té. Fui abriendo de a una las ventanas de la cocina para que entre luz. Y en esa última me encuentro con una imagen que me congeló la sangre, por ese marco vi que Violeta dejó de estar. Salí rápido a taparla con una sabana vieja, porque no podía dejar que mi hermana la vea así. Y por dentro pensaba, que bueno que hoy me haya despertado antes que ella, si hubiera sido al revés sería mucho peor. Es una imagen que te acompaña más de lo que quisieras.

A Violeta la rescató de la calle mi papá. Me acuerdo que un día apareció en casa con una cachorrita mestiza, toda marroncita, y mi hermana no daba más de la emoción. Si mal no recuerdo la adoptamos poco después de que se separaran mis viejos, él ya no vivía con nosotros pero la ella se quedó en casa.

Violetita nos acompañó cada día durante casi 20 años, si, una bocha. Pasaron muchas cosas en ese tiempo, y me doy cuenta de que también pasaron todas las mascotas que tuvimos. Recién me percato de eso, ella fue la única que a lo largo de estos años convivió con todos. No fue la primera que llegó, pero si la que más tiempo nos acompañó. Siempre estuvo ahí.

Tuvo una salud privilegiada hasta hace poquito, pero decayó bastante en el último tiempo, aparecieron varios de esos problemas físicos propios de la edad. Pero pensaba de igual forma, ojalá todos tuvieran la suerte de tener esa compañía mascotera tan especial durante tanto tiempo, como la tuvimos nosotros.

Hoy me duele muchísimo la perdida, pero sé que ya no sufre. Igual lo más fuerte fue el momento de tener que enterrarla, no por eso en sí, porque no es la primera vez que lo hago, pero si por el hecho de que mi otra perra estaba ahí, sentada al lado mío mientras hacía el pozo. Olfateaba, iba y venía, y se volvía a acostar cerquita sin entender que estaba pasando con su amiga. Eso también me pegó un poco. 

Me quiero quedar con una foto que me gusta mucho, y que creo que es la más linda que le saqué. Y así es que elijo esta imagen por sobre todas, para también borrar cualquier otra que me haya quedado del día.

Las lágrimas, el cariño, la finitud y el recuerdo.


martes, 12 de abril de 2022

A veces solo son cosas chiquitas, deseos austeros. Como que la mandarina que agarro no tenga semillas, despertarme sin dolor de espalda, o que no me transpire el culo cuando ando en bici, ese tipo de cosas.
Vos me entendes.

martes, 5 de abril de 2022

 La viñeta que, no importa cuando se lea, siempre pareciera ser válida.

Crisis en Tierras Infinitas - Marv Wolfman, George Pérez (1985)

sábado, 26 de marzo de 2022

Puedo decir que de todas las cosas que envolvió el 2021, la mayoría se quedaron ahí, como si fuese una dimensión ajena a estos días. Miro para atrás y me doy cuenta de que, por lejos, esos fueron los meses en los que menos salí de casa y en los que con menos personas me rodeé. Seguro que fue el año que más series vi y en el que más libros compré, también que más leí, pero en realidad no es tanto como podría parecer. Fue la primera vez que no festejé cumpleaños, ni a nivel familiar, no fue esquivo de un momento en donde no había motivo ni energía para hacerlo. Por el contexto tal vez fue el año que más médicos vi y en el que más veces entré a hospitales. Probablemente por varias cuestiones fue el año que más angustias me trajo al pasar, si tengo que apurarme al decirlo, y sin ninguna duda fue en el que menos abrazos y risas pude intercambiar, aunque me duela decirlo. Me leo, y a mi pesar, suena algo triste describirlo de esta forma, pero entiendo que fue así y no me parece mal ponerlo en la mesa. Para qué negarlo, son momentos.

En el 21 me enojé mucho también, conmigo más que nada. Fue una catarata de reproches que hoy no tiene objeto poner en foco. Pero fue bajando, para bien propio. Con ese año también se quedaron algunas cosas más que hoy traen ciertas repercusiones, en su mayoría opacas. Pero menos mal, sé que las más pesadas quedaron ahí, ya entre luces tenues. Inhalo, me inflo, respiro.

jueves, 10 de febrero de 2022

Estos últimos meses fueron los más difíciles en muchísimo tiempo, y lo digo con la certeza de saber que ya mermó un poco y me permito estar más tranquilo. Pero igual, la mayoría de los días no dejan de ser una acumulación de sensaciones raras, casi que angustiosas en parte. Es complicado manejar la cabeza cuando los problemas de salud entran en la familia de forma tan repentina. Más si se meten bajo el mismo techo, y con esa palabra que da miedo y nadie quiere escuchar. Primero golpeando a familiares, después a mi vieja, y todo en un lapso de tiempo muy muy corto. Al principio, durante varias semanas lo rutinario fue ver especialistas y esperar estudios. Después la operación, los días previos y los posteriores, y la incertidumbre que camina cerca de eso, con todo lo que la espera abarca.

El 'Todo va a salir bien', fue por lejos la frase que más veces escuché en este tiempo, y seguramente la que más me repetí en silencio. Cada tanto la vuelvo a tener presente, pero como recordatorio de que todavía hay un recorrido vigente. Por suerte, en lo pronto, hoy todo pinta a ir para mejor.

A este último mes y medio también se le suma que fallecieron seres queridos, todas situaciones que no dieron ningún aviso. Es como que todo se juntó, y como nunca. A veces cuesta asociar la idea de que realmente de un día para el otro todo puede dar un giro completo. Y si, es algo automático que lo repetimos como cliché, pero creo que no lo asimilamos o lo tomamos como suponemos. Esto del existencialismo me golpea un toque en estos momentos.

Pareciera que todo ronda en lo negativo, y hoy como ya hace varios días, me cuesta escribir, pero necesitaba ponerle palabras. Aunque en mi cabeza no me encuentre con la fórmula para expresarlo como quisiera. Ponga lo que ponga, me quedaría corto, siento eso. Simplemente no me sale, pero igual está el intento.

Me quedo con que las rachas, por más malas que sean, en algún momento se cortan.

domingo, 9 de enero de 2022

Hace un par de meses, cada mañana y prácticamente a la misma hora, un pajarito picotea durante un rato un ventanal de casa. Uno triangular, alto, que da frente a un par de árboles.

Parece que da la luz de tal forma que refleja todo, y él se mira en el vidrio, tal vez pensando que hay otro de los suyos atrapado al otro lado, buscando ayuda. Me da mucha lástima que sea tan insistente, y me pregunto si le dolerá el pico de tanto golpear. A veces lo espanto para evitar eso. Pero al rato vuelve, sigue insistiendo, y me doy cuenta de que puede que nosotros no seamos muy distintos, que veces no podemos ver bien, y nos quedamos pendientes a cierta ilusión.

Podríamos decir que Temuera Morrison es el Estevanez de Star Wars, pero no importa vieja, sos Boba Fett chabón.

jueves, 30 de diciembre de 2021

Están aquellos que solo piensan en llevar primero agua a su molino. El resto de lo que suceda es secundario a su fin. Hay intenciones disfrazadas, donde prima el beneficio propio o la comodidad individual. Sé que es algo que en distinta medida todos lo hemos hecho. Pero cuando es calculado en todo momento, creería que es para rever. Digo, tal vez te mal acostumbraron o lo tenés tan incorporado que no te das cuenta que de cierta forma con algunas decisiones te terminas abusando del resto. Algún pensador actual dirá, la querés toda chinwenwencha. Que se yo.

Así como también cuando se acostumbran a recibir en todo el SI como respuesta, cuando llega un NO, la ofensa o la indiferencia se hace presente. Como si fuese una traición o un acto de malicia. Me di cuenta que hace mucho tengo una de esas personas cerca, con micro-gestos que delatan la intención calculadora. Tendría que saber que no siempre va a tener todo a disposición o con facilidades como le acostumbraron. Ni tampoco va a salir siempre con ventaja.

No sé si llamar a esto egoísmo o decirle capricho, o bueno, si podría, creo ambas de hecho, pero en este momento no creo que cambie nada ponerle título. Lo que sí, los años pasan y puede que nos volvamos menos tolerantes a esos gestos.

jueves, 25 de noviembre de 2021

Ayer estaba laburando y digo, che tengo ganas de ver la última de los Cazafantasmas, me fijo los horarios. 19:45, joya. Meriendo algo, me cambio el outfit jogginesco de homeoffice y agarro viaje. Así de dinámico y espontáneo. Como si es que estuviera yendo al chino solo a comprarme papitas de antojo, lo simple de darse un gusto.

Así fue que después de un par de años volví a ir al cine, y haciendo memoria creo que la última vez había sido para el estreno del Joker. Y de que no iba solo, de esa tarde yendo a rendir que, a medio camino, me bajé del bondi en el viejo Showcenter a ver Wonder Woman. Que lejos que quedó eso che. Me gusta ir solo, entiendo que para muchos es medio tabú porque pareciera ser más una actividad para compartir, que si no da a re tristón, pero no sé, yo lo disfruto igual. Hay que sacarse esa idea. A mi este tipo de cosas me resultan más un mimo, es como darse tiempo para sí mismo.

Pero el tema acá es que esta vez lo disfruté mucho más, porque ayer el sueño se cumplió y tuve una función solo para mí, literalmente era la ÚNICA persona en la sala. (Igual yo no sé cómo la gente no va a ver este digno cierre de trilogía que le hace justicia a sus predecesoras, pero bueno ese es otro tema)

Es tan genial no estar rodeado de boludones manipulando pochoclo, o gente que se para en la mitad de la película, sin llantos ni gritos random de pibitos, un sueño. Igual, para mi tendría que haber una ley que prohíba el pochoclo en el cine, maestro por qué no vendes sanguches de salame? esa es la tecla, es rico y no hace ruido. 100 puntos para Gryffindor.

En fin, que cosa hermosa una sala vacía, hermosísimo momento por donde se lo vea.

martes, 16 de noviembre de 2021

Es eso que dice 'quien mucho abarca, poco aprieta'.

jueves, 11 de noviembre de 2021

Tengo un amigo, de los más cercanos en mi adolescencia, que en aquellos años se mudó a otra provincia. En su momento fue feo, bastante, porque pasamos de compartir prácticamente todos los días a estar separados por 800 km, de un día para el otro. Y claro, lo peor sin duda fue para él, por ese desarraigo total que significaba, el tener que volver a empezar con los vínculos y rearmar todo lo que en ese momento tenía. Más a una edad que de una u otra forma te marca. Nunca entendí esa decisión de la madre en establecerse allá y alejar a los hijos de todo, de los amigos, del padre y la familia. Me costaría decir que priorizó el bienestar de sus hijos por sobre el de ella u otra cosa. Pero bueno, tal vez sea desacertado mi pensamiento, no lo sé.

Es hasta lógico decir que por la distancia hoy el vínculo es otro, y hay mucho que se perdió a causa de eso, pero se mantiene vigente a su manera.

Hace no mucho, no recuerdo como salió el tema, pero al pasar me dijo que a veces piensa en cómo sería su vida si se hubiese quedado en el barrio, con nosotros en la escuela. No pude evitar tomarlo como algo nostálgico de su parte, si bien allá está de la mejor manera y formó una vida en todo aspecto, me sonó a que hay algo que no cicatriza. Que siempre está eso que te va a faltar por más entero que parezcas ante la vista del resto. No sé qué tanto así será, solo fue mi interpretación, pero probablemente haya algo escondido atrás de tantísimos años que pasaron desde ese día en que tuvo que volver a empezar. Lo que es, lo que fue, lo que será y lo que hubiera sido. Interrogantes que cada tanto se disparan cuando sentís que adentro hay algo perdido.

Me está pasando con algunas personas, practicamente desconocidas, de pensar eey podríamos ser RE amigxs, pero vivimos en la loma del culo y nunca nos vimos. Ergo limitaciones pandémicas, o geográficas y que esa loma del ocote se traduzca a cientos de kilometros o un par de provincias de por medio. Pero bueno, no importa che, así y todo lo sigo sosteniendo, sabelo que seríamos re amiguetes.

domingo, 24 de octubre de 2021

jueves, 7 de octubre de 2021

Lo que podemos cambiar, y lo que no.

martes, 5 de octubre de 2021

Me encanta esto que pasó, las no sé cuántas horas de redes sociales caídas, que hermoso che. Y el hecho de que fuese masivo lo elevó todavía más. Está bueno permitirse no tener la vista clavada en el teléfono por un rato, algo que de otra forma no harías ni en pedo. Resulta que no lo necesitas tanto como él a vos.
Mientras, todo el mundo en la misma, dejando ver lo tan dependientes que somos a esa interacción, y como despacito fuimos cambiando costumbres infinitamente más lindas por las horas diarias de pantalla. Hoy no hubo muchas notificaciones, memes y corazoncitos. Y al final todo estuvo bien.

Ojalá se le caiga el imperio más seguido a Mark.
Igual, es loco ver que los ataques del futuro ya llegaron.

miércoles, 22 de septiembre de 2021

No es que me sienta parcialmente identificado eh.
Me pone contento que Ted Lasso gane cosas, el mundo ahora es un poco más justo.

martes, 7 de septiembre de 2021

Pensaba en que llegué a ver El Rey León en el cine. Y que van 20 años de El Señor de los Anillos, el Spider-man de Maguire anda por ahí también.
No parece tanto. O sea si. Pero no.
Hasta hace poco veía VHS. Bueno no tan poco, pero si. Vos me entendes.
Los años se fueron a la chota.